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Nubes en mil rayas

marzo 8, 2013

 

 

 

ImageNubes en mil rayas

 

Miro al cielo gris y veo pasar las primeras aves migratorias, en triángulo, solemnes y  en adhesión inquebrantable;  sin preocupación entre las  nubes cargadas de agua.

Absorta contemplo la matemática disposición y me pregunto tantas cosas… ¿cómo se organizarán?, ¿cómo trazarán su senda en esta plateada inmensidad?, ¿cómo decidirán los relevos y pausas?, ¿ cómo motivarán a esos congéneres que se retrasan?…

Bajan y se elevan como un solo organismo, sin astrolabios, sin sextantes, sin brújulas como si todo estuviese escrupulosamente escrito en  sus invisibles  mapas cerebrales. Avanzan apuntando como una  flecha preciosa y precisa a una diana imaginaria. Vuelan  augustas con un noble ritmo sostenido, decididas, seguras y pletóricas de vida.

Van valientes en busca de cielos y tierras, tal vez, mejores o benéficos que les prolonguen la existencia. Libres de lastres, aún cuando  la humedad y el agua hacen más pesada sus alas. Proyectan una mínima distorsión en el espacio en que navegan. No dejan huellas, ni estelas, ni surcos en sus acompasados movimientos. A medida que avanzan se pierden bajo la inmensidad  de un cielo  que se va cerrando por sus cuatro costados.

En el pecho una emoción improvisada  y que, en estos momentos, a penas reconozco, parecida a cuando inhalamos un perfume hipnótico y sedante.

No estoy sola pero hay momentos para hablar y momentos para callar. Silencio.

El débil resplandor de la luz que se filtra entre la arbórea cúpula me acaricia el rostro y me sume en la oscuridad del pensamiento. Aquí estoy, pese a  la desidia de un cuerpo que se debate entre la tristeza y la apatía. Busco a tientas mis cabellos, sacándome de la boca algunos, como un gato extraviado busca el reflejo de la sombra que le sigue. Estiro de la raíz a las puntas, desordenándolos  aún más que el frío viento que se cuela entre los viejos y retorcidos álamos y chopos somnolientos. Las suculentas hojas se agitan llenando la atmósfera de un aroma crepuscular y muy húmedo.

Busco  imágenes  que hacer mías. Intento, con todas mis fuerzas,  comunicarme con la naturaleza a cielo abierto. Bajo mis pies crujidos  secos y fríos.

Por fin renuncio a la lente de la cámara digital y confío a mis ojos la tarea de descubrir  el  crescendo  de  un  sms , un vacío gélido que penetra por mi columna vertebral hasta mi pecho y  me ahueca durante unos segundos interminables:

 -“Si es preciso rómpele a tu padre las piernas pero a mi no me metas”-

Recobro el aliento y me doy cuenta de que el objetivo de la cámara es una pieza demasiado pequeña para ayudarme a componer la enormidad del rompecabezas de tinieblas en que se ha convertido mi ser.

El caos avanza y se espesa en mis adentros. Lloro sin lágrimas. Me tumbo en el suelo  y en un acto reflejo intento seguir un murmullo hecho de trinos de avecillas y hojas anudadas a ramas musgosas e inclinadas. Escudriño las despreocupadas piruetas que de pronto se hacen invisibles dejando tras de sí un simple y picado eco en mis oídos.

Mi interior es un sudario de palabras que ya no significan nada. Un paisaje muerto lleno de objetos divergentes y confusos que nunca parecieron existir.

No sabía qué hacer a continuación. Nadie me había adoctrinado para este estado de emergencia:  conveniencia  y cambio. Siempre hay que vestir al santo para la ocasión.

Aprieto los párpados y noto una vibración , eléctricos  sonidos de percusión, que tamborilea en mis vísceras y zumba  provocando un estremecimiento  doloroso. Si apretaba los párpados con la suficiente fuerza , contenía la respiración y tapaba mis orejas, habría podido creer que el concierto proseguía…

 

Eva Registered & Protected

© copyright 2013-03-03 12:17:05 – All Rights Reserved

 

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From → Prosa poética

3 comentarios
  1. nebulosasentuiris permalink

    Eva, me confieso. Tengo sentimientos contrariados, por un lado, me alegro mucho de leerte de nuevo, superas con creces a muy buenos escritores. Por otra parte, la oscura densidad emocional del texto me turba.
    Un abrazo, y a ver si podemos leerte mas a menudo.

    • ^o^

  2. Umm, David, siempre atento! Yo tb te echaba mucho de menos.

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