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Una vez ( Morris Gleitzman)

marzo 8, 2012

Una vez ( Morris Gleitzman)

Hace algún tiempo que no había leído una novela sobre el Holocausto tan emotiva y directa, como “un día”. La acción tiene lugar en Polonia en 1942. Félix, de diez años, vive feliz contando historias sobre sus padres y esperando que estos regresen al orfanato a buscarle. Félix es uno de los pocos niños judíos en el orfanato de padres vivos. Sus padres, que eran libreros, quisieron poner a Félix a salvo en un lugar donde el horror del nazismo no pudiera alcanzarle.

Félix y no tiene conciencia de lo que está sucediendo fuera de ese orfanato donde vive y que en cierta medida ha supuesto tres años y ocho meses de una relativa y tensa calma bajo el amparo de unas monjitas católicas. Y como él nos dice en una frase: “Un día … me escapé del orfanato para encontrar a papá y mamá.”
Pero detrás de las puertas del orfanato habita la más cruel barbarie. Félix descubre que los nazis odian a los Judíos sin lograr entender la razón de ese odio. Tan solo sabe que los nazis han invadido Polonia que persiguen y matan a los judíos y queman libros. El camino de Félix lo va transformando, le va haciendo perder la natural inocencia del chiquillo mientras se enfrenta al crudo conocimiento del mundo real. Solamente cuenta con una prodigiosa y fructífera imaginación su inagotable voluntad por reencontrarse con sus padres. Esas son las únicas armas capaces de hacerlo sobrevivir al terror y barbarie de una Europa asolada por el nazismo.

La historia de Félix es un canto al amor, a la bondad y a la inocencia capaces de florecer en las condiciones más adversas. La personalidad inocente de Félix representa un guiño directo al corazón endurecido de una humanidad que parece haber enloquecido. Félix no hace distinciones por razones de sexo, etnia o credos; todos son para él seres humanos a fin de cuentas.
Sin embargo, bajo la apariencia totalmente inocente de Félix subyace una idea desafiante contra un régimen atroz que está pasando sobre la vida de millones de seres humanos con la más absoluta impunidad . Félix aprende a repetir la frase de Barney, como forma de no olvidad y como una proclama de justicia : ” Todo el mundo merece que le ocurra algo bueno en su vida. Al menos una vez.”

Todo el mundo conocido por estos chicos ha sido trastocado y no parece que a corto plazo puedan albergar mayor esperanza que continuar un día más con vida. La fuerza de la demanda de retribución esos chicos es tan pequeña en relación al daño recibido que parece a todas luces imposible honrar a los damnificados o que la justicia se pueda hacer valer en tales circunstancias. ¿ Qué pueden hacer unos niños frente a la barbarie y violaciones de derechos de las que están siendo objeto? ¿ Qué puede hacer una sociedad frente a las constancia de las graves violaciones de derechos humanos? ¿ Debe castigar a los responsables? ¿ Debe olvidar para favorecer la reconciliación social? Muchas veces hemos oído hablar de responder a los ataques recibidos por una sociedad desde la proporcionalidad. Porque no es menos cierto que todas las víctimas tienen el derecho a la justicia. No puede haber impunidad judicial, pues el derecho internacional.

Al llegar al pueblo Félix se siente decepcionado pues sus padres ya no están en la librería entre aquellos cientos y cientos de volúmenes literarios tan queridos por ellos.
Un día salva a una niña de seis años, Zelda, cuyos padres acaban de ser ejecutados. Él decide llevársela con él; todos los días representan un reto para la supervivencia, todos los días descubren nuevas crueldades en el régimen del los horrores que fue el nazismo.
Lo que resulta extraordinario en esta historia es que el autor mantiene una especie de equilibrio precario entre el horror del nazismo y la inocencia de los niños. Junto a Zelda y Félix también sobresalen el coraje de unos pocos individuos, como el Dr. Barney, dispuestos a arriesgar la propia vida en aras a la Justicia y la bondad. Estos seres saben que sus vidas no valen nada si son denunciados por sus propios vecinos , sin embargo, merece la pena arriesgar las vida por una causa justa , en este caso concreto la vida de unos niños inocentes.

El final del libro es impactante pues entre Zelda, Barney y Bruno parece haber una comunión espiritual, todos eran concientes que sus historias estaban llegando al final del trayecto , al igual que el tren, todos eran concientes de que ocurriera que ocurriera todos habían logrado que les ocurriera algo bueno al menos una vez en la ida, se tenían los unos a los otros. Y en último término las jeringuillas cargadas en los bolsillos de bartney les garantizaban que él no les dejaría sufrir ni un segundo más del necesario como tampoco les dejaría solos. Zelda , una pequeña entrañable y listilla que parece parapetarse en una pregunta tan real como terca que formula a . Félix en los momentos difíciles : “¿ tú eres tonto o qué?”
Dos niños que me han acompañado y acompañaran siempre desde la bondad y desde su capacidad para narrar historias:

* Un día, me escapé de un orfanato para encontrar a papá y mamá. * Un día, me salvó una niña llamada Zelda de una casa en llamas.
* Un día, yo me reí de un nazi con dolor de muelas.
* Un día, yo hice mi primer viaje en tren, pero yo no diría que resultase genial.
* Mi nombre es Félix. Esta es mi historia. Una novela histórica conmovedora y divertida a la vez, que habla del Holocausto y el fin de la inocencia, pero también del amor y solidaridad. O cómo, en la Polonia ocupada en 1942, un niño de diez años es capaz de imaginar la forma de salir adelante .
* Salté 5 veces en paracaídas …”
* Cavar un túnel.
* Disfrazarme como un sacerdote
* Hacer una cuerda con ropas de monjas…
* Salir a la calle, simplemente, por la puerta.
* Érase una vez dos libreros valientes, eh
* Soldados alemanes que lucharon de camino a la selva africana Su misión era llegar a un remoto pueblo para ayudar a reparar cosas, eh.
* Había una vez … un molino de viento.” Entonces mi cabeza se acelera y me pongo a inventar historias lo más emocionantes posible, con una gran cantidad de animales silvestres e insectos venenosos que dicen cosas buenas de Adolf Hilter.
* Hubo una vez un oficial nazi que me disparó , me quedé quieto en cualquier instante podría tirar de nuevo sobre mi o cualquier otra persona.

Esta lectura me ha impresionado. No me esperaba , en absoluto, que bajo una cubierta tan sosa e infantil y un título tan poco atrayente e inspirador de confianza pudiese subyacer un mundo tan complejo de emociones e interrelaciones personales.
Muchos de los comentarios del libro tocaban directamente el alma del lector. En un primer momento dudé de si en una historia tan “amable” que oscilaba entre la relación de unos niños, entre su deseo de ayudar a los demás y a su vez encontrarse a sí mismos como seres humanos. Esta novela contiene una importante reflexión sobre la vida, que merece ser vivida, aún a costa de todos los problemas que pueden ir surgiendo en el camino.

¿ Qué nos cabe esperar, qué debemos esperar y temer de una sociedad que ha desaparecido literalmente de los espacios públicos y de la vida política? ¿ Qué podemos esperar de una sociedad que mira hacia otro lado ante la barbarie que ve cometer día a día contra personas inocentes sin mover un solo dedo?…

La respuesta la tenemos en el mismo libro, sólo esperanza individual, pues el grupo como tal, la sociedad ha desaparecido y se ha hecho invisible. Los sueños son portadores de ideas y acción, una sociedad que no es capaz de soñar o de imaginarse adónde quiere llegar y cómo va a hacerlo nunca podrá cambiar la realidad en la que vive inmersa. La sociedad nazi era una sociedad injusta en la que la neutralidad ideológica no tiene mucho que ver con la verdadera neutralidad ante la inmoralidad, la pérdida de valores, el horror. Etc. Los nazis lograron enmascarar una forma de gobierno o gobernanza que sometía a todos sus ciudadanos a la más absoluta tiranía. Las futuras generaciones tendrán suficientes elementos de juicio para acometer un juicio político justo. Tal vez el éxito temporal del gobierno nazi estuvo en someter el pluralismo, en supeditar el ámbito de lo privado al ámbito de lo público. Los nazis ejercieron una forma de homogeneización y hegemonía sobre todos sus ciudadanos, a través de proyectos educativos que sometían al individuo y a la sociedad civil y los relegaban a la nada ( obediencia, lealtad, sumisión, no opinión, no voluntad) . Convirtió a los alemanes en seres invisibles y a los judíos en simples cosas y herramientas de las que se podía disponer a voluntad. Lo que los nazis no pudieron controlar es que el sueño, la utopía es una gran portadora de esperanza y que la realidad no se agota en lo fáctico( lo que es de hecho, tal como son las cosas de hecho) sino que extiende su potencial de acción , con una fuerza insostenible, cuando los sometidos ya no tienen nada más que perder que la propia vida. Cuando reflexionamos sobre ello los más cobardes, los más insignificantes, los niños, son capaces de articular una fuerza de acción que puede resultar determinante psicológicamente en una sociedad anestesiada. La victoria de lo concreto sobre lo abstracto de la maldad dominante. A remolque de miles de ciudadanos anónimos surgieron intelectuales que se vieron obligados a distanciarse del régimen nazi y tomar la iniciativa para emprender una amplia renovación psicológica y moral en el corazón de Alemania. Una Alemania que se vería forzada a comprometerse con valores éticos y universales.

El contexto de la historia es el más adecuado : luces suaves para acompañar a la melancolía que destila esta novela, tiene una dimensión tan real, tan humana y nos habla profundamente de humanidad que no tenemos más remedio que dejarnos arrastrar, se trata de sentimientos, de la empatía, de la emoción, del dolor y de la felicidad.
Es una novela, esencialmente, positiva, divertida , triste, imaginativa y emotiva, esta novela son todas esas cosas a la vez y más. Es una historia que va tomando cada vez giros más inesperados, y el corazón del lector se va acercando cada vez más a esos niños y a esos escasos individuos con el suficiente coraje para sobreponerse al horror, a la miseria, a la oscuridad del gueto, escondites oscuros e inciertos. Unos cuantos seres que tienen el suficiente valor como para enfrentarse a las denuncias, a la arbitrariedad de la muerte de un régimen loco. Unos cuantos seres que encuentran en el verdadero afecto y apego la fortaleza necesaria para asumir los desastres que les rodean, los trenes de la muerte y los campos de exterminio.
Esta historia de dos niños arrojados al corazón del infierno embellecen por si solos la realidad del nazismo con la inocencia de palabras que nacen del alma; la única cosa que los mantendrá más allá de un optimismo inquebrantable, que es su imaginación. Una imaginación que les permitirá percibir una realidad diferente a la de las ejecuciones y las fosas comunes. También hay que decir que Félix tiene un sentido del humor increíble que lo hace particularmente conmovedor . Estos chiquillos son capaces de sobreponerse a la fealdad del mundo con historias que se inventan para sí mismos (para olvidar la insostenible realidad), Estos niños son como pequeños héroes en un mundo de bestias.

Empezamos en Polonia, en 1942, cuando todos los Judíos son detenidos, asesinados, y/o maltratados ; Morris Gleitzman descubre en este período terrible a sus lectores a través de los ojos de los ingenuos Félix, un niño judío de diez años que sus padres se han refugiado en un orfanato dirigido por monjas y Zelda.

Félix es un niño especial que es capaz de vivir en su particular mundo de libros e historias en la que sus padres le introdujeron, como libreros que eran. Para él la realidad más allá de esas historias es incierta y no tiene absolutamente ninguna conciencia de lo que está sucediendo fuera del orfanato.

Es la falta de condiciones humanas, hambre, miseria, las incursiones de los oficiales nazis, las que le empujan a huir del orfanato en busca de sus padres. Una zanahoria en un plato parece ser la señal tanto tiempo esperada por Félix para dar ese paso. En su cambio de vida se ve forzado a superar duras pruebas que poco a poco le abren los ojos a este mundo horrible ya a la locura del nazismo.

Eva Registered & Protected

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3 comentarios
  1. Al parecer es un excelente libro Eva, bueno creo que encuanto pueda lo leere, que bueno que te guste la buena lectura, sabes, eres una mujer especial que tienes un hermosos corazon,. Dios te ayude a cumplir todos tus suenos y deseos.

    Mereces lo mejor y se que llegara a tu vida mujer…… Dtb…….. 😉

    Aqui te dejo un video……

    • Me encanta, Shema, la conocía, tiene una voz mágica.
      Una vez, es un libro que te puedes leer de una sentada;en principio el apartado libros iba dedicado a los no lectores, una forma de “engancharlos” , pero creo que haré un virage de 180º y pondré la literatura que ahora me motiva…

      • Saludos Eva, que bueno asi podemos aprender mas y nutrirnos de buena lectura,
        cuidate mucho y exitos muchos a tu vida…………………….. 🙂

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