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El niño con el pijama de Rayas ( John Boyne)

marzo 3, 2012


El niño con el pijama de Rayas ( John Boyne)

Después de leer este libro, en nuestras mentes, ya hay una huella indeleble. Las huellas pequeñitas de dos niños que se han dado tanto de sí mismos.

Cuando vemos las portadas de los libros, es la forma en la que la economía de la cultura nos los presenta, nos dejamos influenciar por esas primeras impresiones que generan en nosotros ideas, sugerencias, evocaciones. Las portadas suelen ser bellas o contener imágenes que no se podrían contar con mil palabras. Esperamos que tras esas imágenes que han suscitado nuestro interés al menos haya algo interesante o conmovedor.

Es lamentable reconocer que podemos dejarnos llevar por esas vagas primeras impresiones y por una breve sinopsis situada en la contraportada del libro. Es cierto, a veces elijo un libro por su portada, el título o el resumen. Esta vez ha sido la “sugerencia” del profesor de lenguaje. Tal vez este libro ya estaba predeterminado a ser un medio didáctico para alumnos de nuestra edad. De lo que estoy totalmente convencida es de que el profesor no ha elegido este libro por sus tapas o por las posibles ilustraciones que pudiese contener o el diseño interior del libro. Son cosas que sin duda alguna añaden encanto, pero este no iba a ser el caso que nos ocupa. El niño con el pijama de rayas, es uno de esos libros que no contienen ninguna de esas cosas. Por lo cual intuí, desde el principio, que el libro no pretendía “atraparnos” como lo haría cualquier objeto de decoración o belleza, desde la mera estética, sino que lo haría con la historia que nos iba a contar.

Las tapas del libro son sosas y frías. Me las arreglé para concentrarse en la idea de que “no se puede juzgar a un libro por las tapas” y seguí preguntándome que tipo de historia grande o pequeña nos iba a mostrar. Me encantó descubrir que la historia era vista a través de los ojos de un niño, un niño de corta edad. Para ser exacta, la historia pasaba por la mirada de un niño de 9 años, Bruno, hijo de un oficial nazi. Un niño que en un día cualquiera de su vida al llegar del colegio se entera de que él y su familia deben abandonar Berlín para instalarse en Polonia, en Auschwitz, un campo de concentración y exterminio, especialmente centrado en el pueblo judío; algo que más tarde filósofos y pensadores denominaron “el holocausto judío”.

Bruno, aún no es capaz de imaginar ese lugar, aún desconocido y lejano para él, a donde han destinado a su padre. Un campo de concentración y exterminio que tendrá que dirigir su padre. Un lugar de horror donde todas las miserias humanas son posibles.

Lejos de su mundo habitual y cotidiano y lejos de sus amigos, Bruno se aburre hasta que un día durante una de sus expediciones, vio detrás de la valla de los campos de prisioneros a un niño pequeño, Shmuel, con el cual , prácticamente, de forma espontánea , como suelen relacionarse los niños desde su ingenuidad, iniciará una amistad imposible en los tiempos que corrían.

He visto, leído algunos, muchos libros sobre campos de concentración , mi madre muy concienciada con esa barbarie nos llevó a recorrer todos los campos de concentración centroeuropeos, Algunos en Alemania, otros en Polonia y uno en Austria. Eran muchísimos, y a mi corto entender de aquél entonces, todos se parecían en lo siniestro y sórdido de su propia razón de ser.

Me he preguntado si en realidad el personaje principal del niño con el pijama de rayas es realmente Shmuel, el pequeño prisionero, o si por el contrario es un coprotagonismo de dos niños atrapados en un momento histórico donde los mayores se habían vuelto locos y la maldad se había instaurado en cada ciudadano alemán adherido al régimen nazi. En educación para la ciudadanía, hace relativamente poco tiempo, hemos estudiado a Martin Luther King , aún resuenan en mis oídos algunas de sus frases:

Llega la hora en que el silencio es traición. Ha llegado la hora en que incluso cuando presionados por las demandas de verdad interior, los hombres no asumen la tarea de oponerse la política de su gobierno, sobre todo en tiempos de guerra. Sabía que no podría volver a alzar mi voz de nuevo por los oprimidos en los guettos si no hablaba primero del mayor generador de violencia en el mundo hoy: mi propio gobierno.”

“Lo preocupante no es la perversidad de los malvados sino la indiferencia de los buenos.”

“Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos.”

Todas y cada una de estas frases encierran la verdad de un momento histórico en que muchos ciudadanos buenos alemanes decidieron mirar hacia otro lado para no ver la injusticia y el gobierno de terror que habían instaurado en su país los nazis.

El autor del libro, John Boyne, tuvo la excelente idea de haber elegido a dos niños como observadores sinceros, honestos y con la ingenuidad propia de su edad, como testigos de una historia capaz de conmover al corazón más duro. Por una parte Bruno, hijo de un héroe nazi, un funcionario del exterminio. Un niño cuya mirada inocente y su ingenuidad no logra entender lo que ocurre detrás de la valla del campo de concentración. Un niño que interpreta el universo de Auschwitz con los pensamientos y palabras de cualquier niño ajeno al mal que se lleva a cabo en torno a él. Un niño cuya mente no puede siquiera concebir la idea de que su padre sea uno de los engranajes más importantes para el exterminio final de toda una raza, la judía. La forma en que Bruno mira a este mundo, intentando descifrarlo y entenderlo, es la de una franca soledad infantil; lejos de sus amigos y al tiempo tratando de encontrar un poco de equilibrio como parte de una familia en el que el diálogo se ha hecho imposible, su padre se ha vuelto frío, duro y distante. Su madre de repente es asaltada por las dudas y la infelicidad. Y su hermana adolescente ya no parece de su mismo planeta. En este equilibrio precario, Bruno encuentra algo a lo que aferrarse: la amistad. Gracias a la amistad que surge con Shmuel , un niño judío de similar edad, pero más delgado, hambriento y siempre en pijama a rayas detrás de una valla constantemente vigilada.

La verdad es que un libro para todas las edades, incluida la nuestra, que aborde el tema del exterminio de los Judíos no es muy común. Si bien he leído otro libro parecido llamado “ Una vez” de Morris Gleitzman ( mi madre me lo regaló al volver de Alemania para que pudiera entender parte de las cosas que había visto y que en ese momento no lograba hacer). Este libro parece estar en sintonía con “El niño del pijama de rayas” pues narra desde la sencillez más absoluta y con mucho tacto y delicadeza unos hechos tan crudos que no pueden permanecer eclipsados por el futuro. Todos tenemos el deber de conocer el pasado para intentar no repetir lo peor de la humanidad.

Por todo ello creo que :

“El niño con el pijama de rayas” es una conmovedora historia que gustará a niños y adolescentes y adultos. Las primeras páginas de la novela son muy interesantes y atractivas: se entra en la historia lentamente, no sabemos casi nada acerca de los personajes. El tiempo histórico, los elementos políticos que rodean Centro-Europa y que después se extendió, prácticamente, a todo el mundo( la Alemania nazi desembocó en la II Guerra mundial). La narración va tomando ritmo poco a poco, primero con un poco de suspenso para que el lector se involucre y haga distintas suposiciones a través de lo que va leyendo.

La originalidad de la novela no sólo surge por quien está narrando la historia a través de su mirada : la historia se ve a través de los ojos de Bruno. Por lo tanto, con los ojos de un niño el horror se refleja más por lo que se sugiere en lugar de lo que realmente se afirma.

Ahora sé que la historia que narra es muy trágica. Desde una perspectiva de cierto conocimiento de aquellos lugares donde transcurre la novela; creo que es una lectura conmovedora. Pero yo me hago unas cuantas preguntas que aún no he sabido responderme del todo y que espero que el profe nos aclare un poco, porque no sé si son guiños irónicos, críticas sarcásticas o punzadas del autor, puesto que con un telón de fondo tan triste resultan chocantes a la vista; y por otro lado ¿es posible que el autor se permita jugar con una especie de humor negro cuando el drama humano que subyace en la historia es tan terrorífico? :

1º / El autor optó por no explicar nada del contexto.No me convence del todo.

2º / Hitler llamado “El Furias”.Es patético.

3º/ ¿ He leído sólo una bonita fábula en la que el autor no quería implicarse demasiado políticamente?. Dudo

4º/ Vivir en Camp Hoche Vite. Me parece un nuevo toque de humor fuera de lugar

Mi crítica personal :

Según lo veo el contexto debería estar “explícitamente” descrito. En mi opinión, esta lectura, por la realidad de la que deviene y el horror del que deviene debería ser introducida con una explicación del contexto de la historia.

En segundo lugar, el niño, Bruno, que se presenta como un niño muy ingenuo y un poco corto de entendimiento, creo, en contraposición a Samuel, el niño judío poco más adulto, más filósofo, incluso más político. ¿Tanta diferencia puede haber entre dos chicos que han llevado prácticamente la misma vida hasta un punto en el que la historia da un giro de 180º y transforma todo?. Hasta me pregunto si esa diferencia no es buscada por el autor a fin de incitar al lector a indagar sobre la forma en la que los nazis educaban a sus jóvenes , a las juventudes hitlerianas ( obediencia ciega, disciplina y totalmente vetado el librepensamiento o la reflexión). Una educación que no hacía tontos a los no tontos, simplemente los anestesiaba. Qué Bruno se preguntara quienes eran aquellos de los pijamas a rayas me parece de un absurdo monumental. El Holocausto no es una fábula. Y no estoy diciendo que un autor no pueda jugar con la ficción a la hora de escribir, pero si parte de una tragedia como aquella no me parece bien que el final o la historia completa se quede en sólo una sutil fábula sobre la amistad . Realmente puede tener esta lectura también : la de la inocencia de los niños antes de los crímenes cometidos por los adultos. Una inocencia que permite correr al encuentro de la amistad. Pero realmente después de saber las cosas que sé no me lo creo del todo.
Si realmente el autor quiso hacer una labor didáctica con moraleja ¿ por qué enfoca todo de forma tan ambigua, a modo de intelectual ambiguo? Por qué si no ha querido retratar una historia de horror, como tantos otros libros sobre nazis y judíos, ¿ para qué una moraleja de ello?. ¿ Cual es la moraleja? Que un niño ingenuo fue castigado por su curiosidad ( la curiosidad mató al gato) o significa acaso que la amistad entre diferentes es posible y puede nacer en cualquier contexto. Demasiada ambigüedad para mi gusto.

Cosas que me sorprendieron o impactaron a golpe de vista al leer “El niño con el pijama de rayas”

• El horror y daño causado por los campos de concentración y exterminio. . La visión de este período a través de los ojos inocentes e ingenuos de los niños.

• La relación de Bruno con su padre.

• Que la amistad entre dos niños puede nacer en las circunstancias más adversas. Llega un punto en el libro en que Bruno arriesga su vida, parece saber que sin duda va a morir, pero prefiere quedarse con Samuel.

• Las difíciles condiciones de vida de los judíos en los campos de concentración y exterminio.

• La hostilidad que parecen merecer los judíos y la barbarie con la que se les somete.

• La necesidad humana de superar sentimientos de dolor y terror refugiándose en la ternura compasión hacia otros hombres .

• La fascinación que ejercen sobre Bruno los hombres y niños con pijamas a rayas.

• Me sorprendió que Hitler fuera apodado “El Furias” casi como algo anecdótico y el menosprecio hacia su amante Eva Braun que fue tratada como a un perrito faldero que se llama chasqueando los dedos para que mueva la colita.

• También me llamó la atención lo que yo llamo el silencio “político” de John Boyne . Lo que quiero decir es que parece que no reacciona contra el régimen nazi en alguna manifestación absolutamente clara.

• He descubierto una forma de felicidad compartida en la búsqueda de la amistad bien entendida ( reciprocidad).

• Gracias al libro descubrí, también, la importancia de la solidaridad que prevalece en el ser humano cuando hay una verdadera causa por la que merezca la pena luchar. El apoyo entre los hombres, la determinación, la fuerza y el carácter del ser humano puede aparecer ante las causas que consideremos injustas. La vida de muchas personas puede parecer miserable a los ojos de nuestro modelo de sociedad del primer mundo, pero los derechos humanos son algo por lo que merece la pena luchar.

• Brunos, ¿ Cuantos Brunos existen en el mundo? muchos , muchos hombres y mujeres que prefieren que las ideas se las de masticadas la sociedad en la que viven. Parecen no cuestionarse la obediencia o desobediencia y es ahí cuando no resulta extraño establecer barreras y distancias entre seres humanos. Siempre habrá personas vestidas con pijamas de rayas que no se deben mezclar con los Brunos del mundo y sus familias, porque no son personas, no son nada..

• La historia se toma su tiempo para comenzar realmente. Bruno no conoce a Shmuel hasta cerca de la mitad de la novela, sobre todo porque estamos hablando de llevar Berlín a Auschwitz o de alejar el holocausto de Berlín o cualquier otra ciudad alemana.

• Básicamente, una lectura agradable, conmovedora, que se ocupa de temas demasiado serios bajo una capa de la inocencia e ingenuidad infantil. Un final crudo y a modo de fábula que golpea al lector en lo más profundo. Todos pueden ponerse en la piel de padres que pierden a sus hijos de un modo u otro.

• En mi opinión es un buen libro pero me gustó mucho más “Una vez” de Morris Gleitzman.

Eva Registered & protected

Kashmir (Ofra Haza)

Oh, que el sol golpee mi cara y las estrellas llenen mis sueños
Soy un viajero del tiempo y el espacio, para estar donde he estado
Para sentarme con los ancianos de una raza privilegiada, que este mundo apenas ha visto
Hablan de dias para los que se sientan y esperan y todo será revelado

Hablas y canciones en lenguas de grácil acento, cuyos sonidos acarician mi oído
Pero no podría relatar nada de lo que oí, la historia estaba muy clara
Oh, oh…

Oh, he volado… mami, no cabe duda
He volado, no hay duda…

Todo lo que veo se vuelve marrón mientras el sol quema el suelo
Y mis ojos se llenan de arena cuando miro esta tierra desgastada
Intentando encontrar dónde he estado

Oh, piloto de la tormenta que no deja huella, como los pensamientos dentro de un sueño
Sigue el camino que me llevó a ese lugar, arroyo amarillo de desierto
Mi Shangri-la bajo la luna de verano, volveré de nuevo
Tan cierto como el polvo que flota en lo alto, al cruzar Kashmir

Oh, padre de los cuatro vientos, hincha mis velas al cruzar el mar de los años
Sin más provisión que una cara abierta, a través de los estrechos del miedo
Oh…

Cuando estoy en camino… cuando veo el camino donde tu estás
Oh, si, cuando estoy hundido, tan hundido…
Oh, nena, déjame llevarte allí…

Déjame llevarte allí…

From → Trabajos IES

4 comentarios
  1. Buenas tardes, desde Brasil, para ud.!

    Escusa mi español, lo sé que és malo español, pero he decidido no torturarte en los traductores automaticos hacia Google. Acabo de veer que empezaste a seguirme en WP. Así que me decidí a venir aquí saber lo que escribes.

    Usted pertenece a una casta poética surrealista, como yo. Aunque mi nick es de origen hebreo, no soy judío officialmente. Si li soy (y pienso que soy) soy en corazón y, si por la sangre, desde muy lejos. Mi nombre con el que suscribo el blog tiene senso cabalístico, lo que explano en un documento “El Nombre Ebrael Shaddai”, constante del menú superior del mismo blog.

    Me gustó mucho el género impresionista de literatura al que te acostumbraste a leer.

    Gracias por seguirme! Hasta pronto!

    • Ebrael, Internet, nos acerca el mundo…Me alegra saber tu origen, como ya sabes desde muy pequeña mi madre me hablaba del tema judío, del holocausto, de una raza que ha resistido a todo…
      Creo que, mi madre, tiene miles del libros de ello. Luego llegó a elegir un viaje que a todos los amigos les parecía una tortura más que un viaje cultural y/ o placer. Ella siempre me decía que hay que romper cualquier ” Circulus vitiosus” y que el mundo, por muy malo que sea o se den las cosas, se construye desde las pequeñas cosas buenas que podamos ir haciendo…Seguro que tú y yo haremos un poco mejor este mundo. bss

      Encantada de conocerte, ya irémos hablando y compartiendo cosas, un beso que seguro te llevará el viento del Sur…

      • Seguro que me há trahido…y llevadote muchos otros! Hasta luego, siempre aqui!

      • Nos vemos mi dulce Ebrael, bss

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